NUESTRA HISTORIA
LOS INICIOS
Las primeras Reglas de la Hermandad de la Piedad fueron aprobadas el 11 de noviembre de 1547, si bien en ellas se deja entrever que ya con anterioridad venía celebrándose la estación de penitencia en la tarde-noche del Jueves Santo con una primitiva Virgen de la Piedad y “las otras tres figuras”. La Hermandad se funda en el Convento de la Merced, cediéndoles los frailes a perpetuidad la capilla que hasta entonces era la de las Ánimas del Purgatorio, teniendo un carácter fundamentalmente asistencial.
Con anterioridad a la fundación de la Hermandad, los frailes mercedarios organizaban el Viernes Santo una procesión del Santo Entierro, en la cual se traía al Crucificado que había en la primitiva Capilla del Calvario hasta la plaza de Santiago, donde era descendido de la Cruz, venerado por la nobleza y el clero de la Ciudad, y depositado en la Iglesia de la Merced. Según la tradición, esta ceremonia se remonta al menos a 1340, cuando el rey Alfonso XI participó en la misma. El Domingo de Resurrección se devolvía el Cristo a la Capilla del Calvario. Desde al menos principios del siglo XVI esta imagen era la actual del Santo Entierro, y desde su fundación la Hermandad de la Piedad colaboraba activamente en la organización de esta procesión mercedaria.
Desde el siglo XIV, en la Ciudad se acostumbraba a rezar piadosamente el Vía Crucis que culminaba en el Calvario, uno de los más antiguos de Andalucía. Gracias a ello, y las bulas papales recibidas por la Hermandad en el siglo XVI, el Cristo que se encontraba en el Calvario (hoy Santo Entierro) fue adquiriendo gran devoción y fama de milagroso.
SIGLO XVII
La Hermandad goza de buena salud, y en la primera mitad de siglo comienza la reedificación de la Capilla del Calvario, que había sido desmontada y se encontraba en ruina. Por aquella época, buena parte de la burguesía jerezana participaba de la Hermandad, y se seguían realizando las dos procesiones: la de la Virgen de la Piedad desde la Merced, y la del Santo Entierro de Cristo desde el Calvario. En 1646, el Ayuntamiento de la Ciudad acuerda asistir perpetuamente a la procesión del Santo Entierro.
El 14 de enero de 1694 Don Manuel Ponce de León y Villavicencio, hermano de la Piedad, dona la urna de plata de ley obra del orfebre jerezano D. Juan Laureano de Pina. Como esta donación estaba condicionada a que el Cristo del Santo Entierro o del Calvario debía recibir culto siempre en ella, se mandó hacer una copia de dicho Cristo para seguir realizando con él la ceremonia del Descendimiento. Ambas imágenes, por tanto, tenían la misma advocación, si bien al Crucificado se le conoció hasta el siglo XX como Cristo de la Cruz o Cristo del Descendimiento, para diferenciarlo del Cristo del Calvario original o del Santo Entierro.
El 11 de noviembre de 1699, ante las divergencias surgidas con los Mercedarios, la Hermandad traslada la primitiva imagen de Nuestra Señora de la Piedad a la Capilla del Santo Calvario, poniendo fin a siglo y medio de estar partida en dos sedes canónicas.
SIGLO XVIII
A comienzos de siglo XVIII se restauran las estaciones del Vía-Crucis que iban desde Santo Domingo hasta el Calvario, y 1750 Benedicto XIV concede a los que realizaran este Vía Crucis las mismas Gracias que los que realizaran el Vía-Crucis de Jerusalén.
En 1718, se bendicen las nuevas imágenes de Nuestra Señora de la Piedad, San Juan Evangelista, María Magdalena, María Salomé y María Cleofás, atribuidas al escultor sevillano, asentado en el Puerto de Santa María, Don Ignacio López. De esos años también son los primeros documentos que hablan del paso del Triunfo de la Cruz sobre la Muerte. Ésta solía procesionar en la tarde del Viernes Santo, en la procesión del Santo Entierro, junto a la Cruz que había quedado vacía tras la ceremonia del Descendimiento de esa misma mañana.
El 10 de marzo de 1770, Carlos III suprimió las Hermandades y Cofradías, quedando a cargo del patrimonio y las procesiones, que nunca se perdieron en la Hermandad de la Piedad, un Mayordomo Judicial.
SIGLO XIX
Durante los dos años y medio que duró la invasión napoleónica en Jerez, la Hermandad no procesionó, pero no se conocen desperfectos y expolios en su patrimonio, al igual que no hay constancia de efectos de la Desamortización de Mendizábal 1836. En 1840, el Ayuntamiento manda derribar las estaciones del Vía-Crucis, que en su mayoría son trasladadas a los jardines del Monte Calvario.
En 1844 se aprueban las nuevas reglas de la “Venerable y Antigua Hermandad y Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y Santo Entierro de Nuestro Señor Jesucristo”, por lo que vuelve a poder funcionar con normalidad, contando en ese momento con 346 hermanos. En 1850, la Hermandad de Jesús Nazareno decide llegar a la Capilla del Calvario en la Madrugada del Viernes Santo, tras lo cual bajaban al centro esta cofradía y la de la Piedad. Esta costumbre se mantuvo durante unas ocho décadas.
En 1872 se le concede el título de “Archicofradía de Lourdes” y en 1896 el de “Real” de manos de la Reina Madre María Cristina, que se convierte en Presidenta de Honor.
SIGLO XX
En 1922 se inaugura el monumento al Sagrado Corazón de Jesús en los jardines del Monte Calvario. Ese mismo año el Rey, Alfonso XIII, visita la Capilla y recibe el nombramiento Honorífico de Hermano Mayor. Al año siguiente el Rey, da el título de Capitán General de los tres ejércitos a todas las Imágenes que se veneran en la Capilla, y hace entrega del Pendón Morado de Castilla, procesionando ese mismo año. En 1925, Su Santidad Pío XI otorga a la Hermandad el título de “Pontificia”.
Al año siguiente, 1926, la Hermandad además de las procesiones de la Madrugada y del Viernes Santo, comienza a sacar en Procesión el Lunes Santo al Santísimo Cristo de la Viga de la Catedral. En 1928 la Hermandad del Santo Sepulcro de Jerusalén concede los mismos Privilegios de los Santos Lugares y el uso de las Cinco Cruces Rojas. En 1930, dentro del proceso de sevillanización de las hermandades jerezanas, se adquieren por 30.000 pesetas el techo de palio y manto de la Hermandad de la O de Sevilla.
Con la II República y los primeros años de la Dictadura, la Hermandad entra en crisis. Durante esos años hay una sangría de hermanos que acuden a la fundación de nuevas hermandades, amén de las difíciles decisiones a consecuencia de la situación económica: en 1945 es el último año que la Hermandad de la Piedad saca al Cristo de la Viga, realizándolo desde entonces su propia Hermandad; en 1951 se reduce a un única procesión, el Viernes Santo con la Cruz y la Calavera, el Santo Entierro y la Virgen con el Duelo, por lo deja de realizarse la ceremonia del Descendimiento y la salida del Cristo del Calvario; en 1955 deja de procesionar el paso de la Cruz. En los años 1956, 1958 y 1959 la Hermandad organiza Santo Entierro Magno. Por aquellos años, la Virgen de la Piedad comienza a salir sin el Duelo en su paso de palio. Entre 1957 y 1983 la Hermandad realizó su Estación de Penitencia el Sábado Santo.
SIGLO XXI
En el año 2000, el Santo Entierro volvió a procesionar con costaleros, y participó en la Procesión Magna Jubilar del Sábado Santo. En el 2003 se firma la Carta de Hermandad con la del Nazareno, y vuelve a salir la Virgen acompañada del Duelo. En 2005, el paso de palio completo de Nuestra Señora de la Piedad participa en la procesión de clausura del XVIII Encuentro Nacional de Cofradías. Al año siguiente, la imagen del Santísimo Cristo del Santo Entierro preside el Vía-Crucis de la Unión de Hermandades, procesionando por primera vez en más de trescientos años sin su urna.
En el año 2023 la Hermandad vuelve a procesionar en la jornada del Sábado Santo, recuperando el paso del Triunfo de la Cruz y el acompañamiento del resto de hermandades de la Ciudad portando sus túnicas nazarenas. Al año siguiente, en el primer viernes de Cuaresma, el Cristo del Calvario volvió a procesionar por las calles de Jerez en una parihuela, presidiendo el Vía-Crucis parroquial de Santiago. Ese mismo año, el paso de la Virgen de la Piedad participa en la Procesión Magna Mariana celebrada el 12 de octubre, día del Pilar.
Bibliografía:
Bellido Vastellano, V.M. (2009). Historia d la Hermandad de Nuestra Señora de la Piedad y Santo Entierro de Jerez. Hermandad de la Piedad y Santo Entierro de Jerez de la Frontera.
